Bueno pues por fin llegamos a la aplicación de todo lo aprendido anteriormente en este desafío. El desafío trata de un robot que detecta si unos paquetes (bolas de colores) son o no son explosivos para luego dar la voz de alarma. Si es un explosivo ( bola roja) dará la alarma, y si no lo es (bola azul), proseguirá su trayecto hasta el siguiente paquete. Los paquetes no están en un lugar de acceso fácil, sino al final de unos pasillos con esquinas, que aumentaran la dificultad.
Bien, aquí lo mas difícil de todo fue lograr que el robot diera la alarma correspondiente tras detectar el explosivo, ya que o salia siempre como paquete sin peligro o siempre como explosivo, aunque hubiese un paquete de cada tipo. Trabajo en grupo fundamental, pues cada uno se acordaba mejor d una cosa de la que el otro no se acordaba, y así se logra llegar lejos. Una actividad muy entretenida. Los enlaces, abajo: